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sábado, 25 de marzo de 2017
"VIAJAR EN EL TIEMPO"
La mente viaja en el tiempo; emprende una travesía hacía atrás para revivir una experiencia concreta en el pasado que le provocó una emoción intensa, vuelve a experimentar en el presente a través de ese "viaje" recuerdo al pasado.
La imaginación se proyecta hacía el futuro y se regocija viviendo una experiencia plena, tal vez transforma en real algo que le hace cosquillas en el estómago: siente un beso, una caricia, siente el aire fresco , siente un momento feliz rodeado de personas que le aportan plenitud.
El cuerpo siente en el presente situaciones pasadas y momentos futuros, lo siente gracias a su "máquina del tiempo" personal: su mente y la capacidad de imaginar o revivir momentos.
Esta capacidad nuestra para "viajar" en nuestro espacio interior sin necesidad de artefactos externos, es una técnica curativa que, adecuadamente manejada, nos permite modificar patrones de pensamiento.
¿Creamos lo que creemos? :¡Sí, completamente cierto!
martes, 21 de marzo de 2017
ADOLESCENTES
La adolescencia es, como a buen seguro no recordamos la mayoría de los adultos, esa etapa de la vida en la que uno sabe muy bien lo que siente, pero no tiene ni idea de lo que quiere.
Las hormonas hacen de las suyas y nublan las decisiones; lo que quiero ahora en diez minutos puede que no me interese.
Los ves dormir y, si no los sacas de la cama, son capaces de tirarse una semana en plan marmota. Comen como si se acabase el mundo y su "montaña rusa" interna desconcierta al más templado.
Las muestras de autoridad son una agresión directa a su personalidad en formación y las discusiones se transforman, a poco que uno ponga de su parte con el estribillo de "por tu bien", en un conflicto de proporciones escandalosas.
A veces parece que disfrutan llevando la contraria y basta que tu digas "só" para que ellos digan "arre".
En mi época de adolescente, hace algunos años, la cosa era más "silvestre"; no había móviles, había que salir en pandilla y los padres nos obligaban a gastar energía, trabajar, para conseguir una mini paga con la que administrar nuestras aficiones.
Hace unos días un amigo decidió quitarle el móvil a su hijo adolescente y casi tiene que llamar a la policía. Un mes después del incidente y muchas caminatas por el campo con el mozo, han conseguido que se olvide de internet y esté más centrado, lo cual induce a pensar que el torrente energético de los adolescentes es mejor canalizarlo adecuadamente.
En este disparate de sociedad a velocidad de Boing 737, descuidamos mucho a los futuros herederos.
Parece que lo más importante somos cada uno con su profesión, con sus aficiones, con su espacio, con su estrés, etc.
Si decidimos tener hijos, decidimos ocuparnos de su educación, estar pendientes de su desarrollo y apoyarlos, entenderlos y cansarlos cuando su energía les desborde. Todo esto lleva su tiempo y hay que tener claras las prioridades.
sábado, 11 de marzo de 2017
ESPECULANDO DISPARATADAMENTE O NO
El Show de Truman es una película donde el protagonista, Jim Carrey, vive una vida perfectamente diseñada. Un "Gran Hermano" donde todos los factores están controlados, todos los personajes interpretan su papel en un macro laboratorio creado para influir en la existencia de un personaje. Todo el mundo sabe lo que hace menos él.
Esta mañana me he despertado con una idea disparatada rondándome la cabeza. ¿Y si somos cobayas participando en un colosal experimento?
La humanidad entera en manos de una inteligencia superior, muy superior, que en un momento de la existencia del Universo descubrió un planeta y decidió convertirlo en un laboratorio.
Imaginemos que existe vida inteligente, una inteligencia que los humanos ni imaginamos aún; algo disparatadamente superior. Y que esa forma de vida se mueve por el Universo libremente: crea, modifica, experimenta...digamos que actúa puntualmente sin alterar el desarrollo de las especies objeto de estudio.
Si los humanos somos capaces de crear vida, estudiarla y experimentar con ella en un laboratorio; ¿por qué no hemos de ser nosotros mismos objeto de experimentación?
Los que somos aficionados a la historia, después de leer y leer, concluimos que algo no encaja.
Hasta cierto punto existe constancia y los historiadores recogen datos de todo tipo, pero en un punto uno se pregunta: ¿Y...?
Se supone que el planeta tiene millones de años; ¿cómo es posible que con tanta antigüedad la historia sólo se pueda contar en un periodo de unos quince o veinte mil años?, ¿y antes...?
¿Hemos tardado tanto en desarrollarnos...?
No me lo creo, mi lógica me dice que faltan datos.
Millones de años, o miles, en una prehistoria viviendo como animales y de repente en menos de cien años somos capaces de llegar a la luna y en menos de veinte tenemos inteligencia artificial...?
Sinceramente: algo no cuadra.
lunes, 6 de marzo de 2017
CHASCARRILLO
El bueno de Pepe, amaneciera como amaneciese, siempre estaba de buen humor. No necesitaba cafeína, ni almuerzo, ni mujer cariñosa, es más; el pobre Pepe tenía por condena a una tal Rosalía Espinosa, rebautizada como "La Espina".
"La Espina" tenía por costumbre aleccionar a todo bicho viviente, aunque la mayor contundencia la dejaba para esos momentos en los que Pepe tenía la necesidad de pasar por el domicilio conyugal.
Pepe, que no era hombre de conflictos, asentía comprensívamente y apuraba con aquello que le mantuviese más tiempo del estrictamente necesario cerca de "La Espina".
Los años transcurrían sin novedad en el frente de aquel matrimonio adaptado a la rutina, y puesto que no tenían descendencia, los ratos eran monotonía pura y dura adornada con frases cada vez más "económicas".
Un día de esos tontos, un tal Jesús Aguado, "Chus" para los cercanos e íntimo de Pepe desde el origen del recuerdo para ambos, recibió la visita de su sobrina Sarita, hija de su hermana mayor.
La Sarita andaba ya por los veinticinco años y la jodía estaba de muy buen ver, según decía su tío "Chus" siempre que se le presentaba la ocasión.
Pepe y Sarita se conocieron un día de sarao a costa de la peña "Jaranera"; grupo concurrido de amigotes que se juntaban de vez en cuando fuera del control conyugal.
Aún se desconoce como fue la cosa para que Pepe, que ya no era ningún chaval, acabara beneficiándose a la sobrina de su amigo "Chus".
El asunto empezó como suelen empezar estas cosas: a lo tonto. Y a lo tonto Pepe acabó cambiando a "La Espina" por el tierno brote en forma de "Rosa Saritera".
"Santo Pepe", que hasta ese momento no había conocido más suplicio en forma de mujer que a su Rosalía, descubrió su adolescencia tardía y renació tanto que la cuadrilla dejó a un lado lo de "Santo Pepe" y fue rebautizado como "Pepe Casanueva".
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