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sábado, 23 de julio de 2016

LA DICTADURA EN PAREJA

Dentro del complejo universo de las relaciones de pareja, nos podemos encontrar diferentes personas y diferentes personalidades, es cuestión de tiempo, de esfuerzo, de generosidad, de renuncia, de aceptación, de tolerancia y de respeto que la cosa funcione y perdure o, por el contrarío, se rompa y cada cual a lo suyo.
Algunas personas ven las relaciones como si fuesen luchas de poder; ser más de todo que el otro, anular la peculiaridad del otro, querer que el otro sea como él o ella desean, etc.
Esta forma de proceder no es aceptable bajo ningún punto de vista y es una de las bases que anulan la personalidad y el bienestar de la persona con quien se comparte una relación.
En la actualidad, sin pretender generalizar, se comenta mucho la aptitud de las parejas formadas por personas jóvenes, donde una de las parte controla en exceso a la otra, normalmente suele ser el chico, aunque alguna chica, se habla menos de las chicas, también ejerza un control poco sano sobre el chico.
No se cual es el desorden que afecta a este tipo de personas, no sé porque su comportamiento dictatorial les parece tan normal, no sé si necesitan terapia o una hostia, pero lo que sí sé es que nadie, absolutamente nadie, tiene otorgado ningún poder para manipular, someter o dominar a otra persona, sobre todo si esa persona está contigo por amor.
Alguna vez he reflexionado sobre este tipo de personas incapaces de respetar al otro tal y como es.
Intento entenderlas como "desequilibrados" incapaces de ser conscientes de su propio comportamiento, de sus carencias, de sus miedos e inseguridades, pero a uno le cuesta bastante aceptar esto cuando conoce de primera mano los desastres que pueden provocar.
Hay muchas parejas que no tienen razón de ser, porque uno anula al otro y sin embargo se mantienen porque se ha creado una dependencia emocional, un estado de catástrofe permanente, una zona de conford que destruye el desarrollo y el crecimiento de una o de las dos partes.
Las personas víctimas de un circulo vicioso, incapaces de "pegar un puñetazo encima de la mesa" y romper esa maldita zona de conford, saben y son conscientes de su lenta agonía, son conscientes de su incapacidad para romper ese "maleficio" que parece un "encantamiento"  imposible de exorcizar.
En ocasiones su propio sentimiento de culpa los aísla y se encuentran incapacitados para hablar, pedir ayuda o buscar relaciones sanas que les permitan abrir ese circulo cerrado en el que se hallan.
Vivir así es un suicidio, un asesinato emocional. La persona deja de ser y se convierte en un títere en manos de la resignación otorgando así un poder aún mayor a la tiranía que la o lo esclaviza.

Si a tu pareja le incomoda tu personalidad, si tu naturalidad le avergüenza, si vas por la vida acojonado y mirando a tu pareja antes de actuar o de decir algo; ¿Tú lo harías con otro/a?
Si alguien no tiene nada mejor que hacer en la vida que vivir para machacar al que tiene al lado; ¿crees que tienes que ser tú el o la que pague el pato de sus historias personales?

Recordemos algo muy importante:
El amor no es cambiar a nadie,
el amor no es egoísmo,
el amor no es dominio,
el amor no es obligación.

El amor es libre y cuanto más libre más amor,
el amor es respeto,
el amor es aceptación,
el amor es saber y comprender,
el amor es dejar ser al otro lo que quiere ser,
respetar sus gustos, respetar lo que le hace sentir bien y lo que le permite crecer.
Amar es dejar espacio.









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