UN HOMBRE JAMÁS TENDRÁ NINGÚN DERECHO SOBRE UNA MUJER SI ELLA NO QUIERE
Un hombre no es nada si no es capaz de amar a una mujer.
Un hombre que desprecia, maltrata, degrada, ridiculiza, deshumaniza, desprecia o domina a una mujer, es un trozo de carne "testosterizado".
El hombre posee cozazón, siente y ama, pero para algunos su miseria,
fruto de la baja autoestima o de la creencia de que el hombre es superior a la mujer y que, como en la prehistoria, debe arrastrarla por el pelo y violarla o matarla cuando le de la real gana, sólo le califica
como débil. Débil a todos los niveles. Primero porque no piensa, obedece o se deja influenciar por la manada, segundo porque se cree que es más hombre cuanto más agresivo, lo cual es una chorrada solemne y tercero porque no compartir, no conocer, no escuchar, no comprender, no empatizar y, sobre todo, maltratar a una mujer, es de enfermos, miserables y débiles.
La mujer es un ser humano fascinante por su sensibilidad, por su capacidad para amar, por su capacidad para el sufrimiento y la entrega si es por amor, por su capacidad de organización y muchos etcs.
Pero sobre todo y a pesar de sus cambios de humor fruto de diferentes factores, no sólo hormonales, la mujer es el complemento del hombre, lo que nos falta, lo que nos humaniza, lo que nos hace más sensibles y nos enseña que la brutalidad se puede contrarrestar con el amor y da mejores resultados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario