Hay seres tan bellos que al pasar por tu vida siembran en ti sus mejores semillas;
semillas que son la esencia de su grandeza interior.
Cuando se van; sus actos, sus obras, su forma de ser y entregarse a sus semejantes, son ejemplos que han germinado en el corazón de los que hemos compartido un trozo de su camino.
En estos momentos, embargado por la emoción de tu ausencia, encuentro consuelo en los recuerdos que conservo y que llenan este vacío de ternura, agradecimiento, amor y siempre, porque ante todo fuiste un ser con un gran sentido del humor, con una sonrisa en los labios y en el corazón.
Te recordaré, no con la memoria perecedera de la mente, te recordaré con la eterna memoria que tu huella ha dejado en lo más profundo de mi ser.
Hasta siempre, "Szef".
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