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sábado, 29 de abril de 2017

XII

  



Era noche como cada día,
un cálido frío atravesó las palmas cerradas de sus manos abiertas
y el corazón encogido suspiró pereza.
Hastío que vuelas deprisa
entre lechos de hielo y crueldad soñolienta,
agazapado entre ruido 
perdido el norte en la pena.
Extraño camino que detienes los pasos que sueñan,
llenando de olvido
recuerdos que piensan.

domingo, 23 de abril de 2017

"OSCURIDAD"


La sensibilidad se va encogiendo, acurrucando dolida en el fondo del rincón más escondido que aún conservas. Sólo asoma en contadas ocasiones; cuando un niño o un animal se acercan, porque sabes que en ellos no hay Ego que temer. 
La sensibilidad fue llanto hasta que la impotencia agotó el manantial de las lágrimas y el corazón, endurecido, blindó a golpe de miedo el poco sentimiento que teme perder, escondiéndolo como un tesoro, protegiéndolo de los ataques indiscriminados de aquella que camina por la vida repleta de rencor e incapaz de ser generosa aunque sólo fuese en los pequeños detalles.
El veneno corrompe cada palabra que pronuncias desde la rabia que contienes, desde el vacío que te habita, incapaz de comprender nada que no sea tu endiosado Ego.
En esta maldita lucha quieres triunfar a toda costa, ciega e incapaz de soltar el cuello de la presa que alimenta tus peores y más destructivas emociones, revolcándote en el fango del dolor y el sufrimiento de aquel que ha dejado de sentir para no seguir sufriendo. Y mientras tanto paseas tu maravillosa rutina de apariencias, de perfección , mostrando un escaparate tan perfecto como la mierda que lo sustenta.
Y para colmo; una gran tristeza resignada, esa que se instala e irradia a todo el ser y el no ser, se deja arrastrar, asida por la mano de la incapacidad y el disparate, camino de un abismo tan profundo y oscuro como una noche sin retorno.

domingo, 9 de abril de 2017

EL MÁS SINCERO




Sincero como el filo del bisturí
cortando la carne.
Sincero como el frío
que penetra hasta los huesos.
Sincero como las olas
cuando arremeten sin piedad
contra los acantilados.
Sincero como  la duda que te recorre,
como el aliento,
como la pena que lloras y tragas
en dosis eternas.
Sincero como un grito de impotencia
en los brazos de la soledad.
Sincero como la noche sin luna,
como el sonido de un trueno, 
como una bofetada seca,
como el abandono inesperado,
como un silencio vacío,
como una promesa rota,
como las lágrimas...
Así es el miedo.





sábado, 1 de abril de 2017

NATURALEZA VIVA




Escuchar el silencio, la lluvia, el viento, las pisadas sobre un manto de hojas secas, el diálogo de los pájaros, de los insectos, de algún mamífero oculto entre los matorrales.
Recorrer el cielo estrellado y percibir su movimiento.
Meter los pies en el agua de un riachuelo perdido, oculto a los ojos de la prisa.
Sentarse bajo el ramaje tupido de un árbol y mecerse al son de sus ramas.
Tumbarse sobre la hierba y sentir el latido del suelo en el cuerpo.
Tocar, respirar, sentir lo que nos mantiene vivos, lo que nos moldea, lo que nos transforma.
Sentir la energía que late, sentir la vida de la totalidad que habitamos.